| 01 | Hijo mío, observa mis palabras y atesora mis mandamientos.
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| 02 | Observa mis preceptos, y vivirás, guarda mi enseñanza como la pupila de tus ojos.
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| 03 | Atalos a tus dedos, escríbelos sobre la tabla de tu corazón.
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| 04 | Di a la Sabiduría: «Tú eres mi hermana», y llama «Amiga» a la Inteligencia,
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| 05 | Mientras yo estaba a la ventana de mi casa, miré a través de mi reja,
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| 07 | y vi entre los incautos, divisé entre los adolescentes a un joven falto de juicio,
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| 08 | que pasaba por la calle, junto a la esquina, y se dirigía hacia la casa de ella,
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| 09 | en el crepúsculo, al caer el día, en medio de la noche y la oscuridad.
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| 10 | De pronto, le sale al paso esa mujer, con aire de prostituta y el corazón lleno de astucia:
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| 11 | es bulliciosa, procaz, sus pies no paran en su casa;
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| 12 | unas veces en las calles, otras en las plazas, está al acecho en todas las esquinas.
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| 13 | Ella lo agarra, lo cubre de besos, y le dice con todo descaro:
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| 14 | «Tenía que ofrecer sacrificios de comunión, hoy mismo he cumplido mis votos;
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| 15 | por eso salí a tu encuentro, ansiosa por verte, y te encontré.
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| 16 | He cubierto mi lecho con mantas de telas multicolores, de hilo de Egipto;
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| 17 | he perfumado mi cama con mirra, con áloes y cinamomo.
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| 18 | ¡Ven! Embriaguémonos de amor hasta la mañana, entreguémonos a las delicias del placer.
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| 19 | Porque mi marido no está en casa, ha emprendido un largo viaje,
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| 20 | se llevó la bolsa del dinero, no volverá hasta la luna llena».
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| 21 | Así lo persuade con su gran desenvoltura, lo arrastra con sus labios seductores.
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