| 01 | La Sabiduría edificó su casa, talló sus siete columnas,
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| 02 | inmoló sus víctimas, mezcló su vino, y también preparó su mesa.
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| 03 | Ella envió a sus servidoras a proclamar sobre los sitios más altos de la ciudad:
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| 04 | «El que sea incauto, que venga aquí». Y al falto de entendimiento, le dice:
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| 05 | Vengan, coman de mi pan, y beban del vino que yo mezclé.
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| 06 | Abandonen la ingenuidad, y vivirán, y sigan derecho por el camino de la inteligencia».
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| 07 | El que corrige a un insolente se atrae la ignominia, y el que reprende a un malvado, el deshonor,
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| 08 | No reprendas a un insolente, no sea que te odie; reprende a un sabio, y te amará,
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| 09 | Da al sabio y se hará más sabio aún, instruye al justo y ganará en saber.
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| 10 | El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia.
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| 11 | Porque tus días se multiplicarán gracias a mí y se añadirán años a tu vida.
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| 12 | Si eres sabio, lo eres para ti, si eres insolente, tú solo lo sufrirás.
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| 13 | La señora Necedad es turbulenta, es estúpida y no sabe nada.
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| 14 | Ella se sienta a la puerta de su casa, en una silla, sobre las alturas de la ciudad,
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| 15 | para gritar a los transeúntes que van derecho por el camino:
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| 16 | «El que sea incauto, que venga aquí». Y al falto de entendimiento, le dice:
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| 17 | «¡Las aguas robadas son dulces y el pan quitado a escondidas, delicioso!».
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| 18 | Pero él no sabe que allí están las Sombras, y sus invitados, en las profundidades del Abismo.
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